viernes, enero 23, 2026


  

Trepamos el árbol con manos temblorosas y rodillas llenas de barro. Cada rama es un puente entre la tierra que nos aprieta. Abajo, el mundo sigue con su polvo y sus pasos cansados. Pero aquí, suspendidos somos pájaros que no saben caer.  

Nos quedamos quietos, y el viento juega con nuestro pelo. Cada hoja que se mece, parece decirnos que podemos permanecer colgados de este instante.


 


Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto:   Sabina Weiss   

lunes, enero 19, 2026

 

Sentados espalda con espalda, bajo el orden silencioso de los ventanales, dos mundos diminutos se leen a sí mismos. Las paredes guardan su secreto de alturas, y las sombras juegan a ser piano. 

Se quedan ahí, como si el mundo hubiera aprendido a detenerse en esa franja exacta del día, donde nadie llama y el futuro todavía no reclama su turno. 


Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto:    Fan Ho

viernes, enero 02, 2026



2025 se despide sin hacer ruido. No se va del todo: deja restos, migas de días, cicatrices que ya no duelen igual. Un año en el que aprendí que sostenerse también es una forma de valentía.

He aprendido a escuchar el cuerpo cuando pide tregua, a no exigirle hazañas. A veces sobrevivir fue suficiente, incluso hermoso. He celebrado pequeñas victorias invisibles: levantarme sin miedo, escribir sin urgencia.
Este año me enseñó que no todo se nombra, pero todo deja huella. Que el cansancio no es derrota y que la fragilidad puede ser un hogar. He soltado expectativas y he conservado lo esencial: los afectos, la palabra, el gesto mínimo que salva un día.
Llego al nuevo año sin promesas grandes. Entro despacio. Con respeto. Pidiendo salud y claridad, no certezas. Pidiendo tiempo, no prisa. Deseo seguir habitando lo cotidiano con asombro, cuidarme sin justificaciones y escribir desde donde late la verdad. Seguir viva, atenta, y lo suficientemente cerca de lo que importa.
Feliz 2026. 🍾❤

 


Papá Noel no estaba borracho. Estaba agotado.
Había dado demasiados ho-ho-ho, cargado con demasiadas expectativas y sonreído a demasiados desconocidos con móvil y desagradecidos. Así que se tumbó en el suelo, boca abajo, como quien apaga el mundo un momento y deja la Navidad en modo avión.
Ana Marga
Escrito para El bic naranja: viernes creativos
Foto: Josh Edgoose

sábado, diciembre 13, 2025


UN PERMISO MOMENTÁNEO

En la garganta del cañón, mientras el sol cae sin ruido, nos une una quietud que nos nombra. Kevin, que siempre se vestía de indio en aquella época, nos contaba que la tierra también recuerda;  que hay lugares donde el tiempo se sienta, y espera a que alguien escuche. Nosotros asentíamos sin saber muy bien por qué, con esa fe torpe de los días jóvenes. Después, el silencio regresaba a su lugar, como si las palabras hubieran sido solo un permiso momentáneo. 

 




Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto:  Martin Parr

martes, diciembre 09, 2025

 

Ojalá olvidar el rebaño de sombras que pululan dentro de mi cabeza. Avanzan sin hacer daño, pero siento cómo roban el contorno de algunos recuerdos, como si frotaran sus cuerpos leves contra la superficie de mi memoria y dejaran una marca blanda.   

No sé qué buscan estas sombras,  pero en su tránsito, se llevan fragmentos que yo no quería ceder. Destellos, gestos que aún necesitaba para sostenerme. Sin embargo, las dejo pasar, porque resistirse sería inútil, y porque a veces, en su roce, también limpian lo que ya dolía demasiado.  




Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto: Cliona O’Flaherty 


solo nos salvaremos si
cubrimos la cabeza
con una tela rosa
que nos robe la vista
porque ver duele
y el mundo hiere
así
a ciegas
enganchados unos
con otros
tocamos el aire como
si fuera un animal manso
como un intento de vida
la tela nos aísla
pero también nos hermana
un mismo color
un mismo pulso
un mismo temor
quizá la salvación
sea avanzar a tientas
sostenidos
en una penumbra rosa


Ana Marga
Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto: Ismail Zaidy 

martes, diciembre 02, 2025



A mi manera


Alejados custodiamos el silencio. Las nubes se deshacen en una respiración gris que todo lo cubre. En medio solo un banco vacío, como vértebras de un animal antiguo que aún recuerda la ternura. Las palabras se nos quedaron en la lengua como hiedra seca. Entre ambos la distancia respira, crece, se alarga como una cuerda mojada.  Si alguno levantara la mirada, vería que el otro también tiembla, que el frío es compartido, que nuestra soledad se parece. Mientras tanto, la escena continúa silenciosa, pero viva por dentro. 


Sigo buscándote a mi manera.





Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto: mania de praeter @poppze

miércoles, noviembre 19, 2025


 MULTIPLICADA 


Soñé que el espejo no me devolvía el rostro, sino una sucesión de sustos. Acercaba la mano al cristal y cada reflejo respiraba distinto: una yo gritaba sin sonido, otra abría los ojos como quien ve su propio nacimiento, otra temblaba con la boca apenas entreabierta esperando una palabra que no llegaba. Tenia mucho miedo.    


Quise tocarme pero el vidrio era profundo como un pozo con más espejos, todos rotos en forma de pregunta. Y comprendí. No era un sueño de miedo, sino de desdoblamiento. El cuerpo duerme, pero el yo permanece despierto. Y mirándome multiplicada no sabía cuál de todas era la que iba a despertar. 




Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto:  Grete Stern

lunes, noviembre 10, 2025

 


SIGUE


Las estaciones pasan como pensamientos breves, como una letanía sin fe. En el cristal mi reflejo parpadea. A veces estoy. A veces no. El túnel me traga con su lengua de ruido, y en su vientre todo se confunde: el tiempo, la piel, el miedo.


Las puertas se abren. Afuera solo hay oscuridad, y un rumor que dice sigue.


Sigue. Sigue.






Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Foto: Alexey Titarenko

domingo, noviembre 02, 2025

 

Mis ausentes no están muertos del todo. Caminan por los pasillos estrechos de mi recuerdo. Se sientan conmigo a la hora del café, aparecen en una canción sin que sepamos por qué. Vuelven como sombras dulces o heridas que no cierran. Sus gestos siguen viviendo en mí, en mis palabras, en los silencios que dejo para que respiren. Para que no se me vayan.

 

A veces los presiento en el aire, una leve vibración que me roza la piel, como si quisieran decirme que siguen aquí, detrás del velo del día. No sé si me sueñan, o si soy yo quien los inventa cada mañana, para no olvidar el sonido de sus pasos. 


Y así vivo, entre dos mundos que apenas se tocan, sosteniéndonos con la tibieza de lo que es el amor. 



Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

domingo, octubre 26, 2025

 


Conjuro de óxido


Sus ojos de plástico repiten un nombre que ya no existe. La jaula cuelga del silencio, mira hacia ninguna parte.  Emma sopla su pena entre los barrotes oxidados. El aire tiembla, se desordena en su locura interminable. Una lágrima de óxido cae como si el amor tuviera peso. Emma sonríe. Ya no sabe si lo encierra o si ella es la que cuelga del silencio.


Ana Marga

 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

Imagen: Xavi Roca

viernes, octubre 10, 2025

El peso de haber sido. 

Mientras caía me llenaba de una luminosidad extraña, como si cada centímetro de aire atravesado, hubiera encendido en mí un brillo que no sabía que existía. Mi cuerpo se disolvía lentamente, y, al hacerlo, dejara pasar una claridad antes vedada. Cada segundo parecía estirarse, y en esa dilatación sentí que todo lo que creía oscuro, todo lo que había acumulado de angustia y silencio, se iluminaba con un resplandor que no pedía permiso.    

Entonces comprendí que no estaba descendiendo, sino regresando. El aire se volvió tibio, casi maternal.  Ya no pesaba. No había vértigo, ni ruido, ni miedo, ni yo misma. Pero algo —una vibración, una brizna de memoria— permanecía en un lugar escondido de mi garganta.  No tenía forma, solo una insistencia leve, como el pulso de una semilla bajo tierra. En esa quietud, supe que toda caída, es también una forma de ascenso, que a veces, al desaparecer comprendemos de verdad el peso de haber sido.



Ana Marga 

📷   Dream Collage 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

 

domingo, octubre 05, 2025

 


Respirar entre ruinas 


Todo lo que me pasa por la cabeza es todo un batiburrillo de cosas. Recuerdos que se tropiezan con voces. Risas que aparecen de repente, y una niebla que lo envuelve todo. Las palabras se pelean con los silencios y los sueños se disfrazan de miedos.  


A veces me pierdo en ese laberinto. El desorden me asusta, pero también me sostiene, como si en cada choque de ideas, se escondiera la posibilidad de un hallazgo. Y ahora lo escribo. Lo escribo todo. Porque en el papel el caos se convierte en pulso, y lo que me atormenta se transforma en voz, porque escribir es respirar entre ruinas.  


 

Ana Marga 

📷 La foto inspiradora es de Project Meliora. 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

domingo, septiembre 28, 2025


 La vigilia del iris


En el paisaje que me acecha dentro, hay un ojo gigante que observa cada una de mis células. Vigila mis temblores secretos. Todo parece quieto. Donde el iris guarda desiertos, ríos, un rumor de vida que nunca se extingue.
El ojo respira en mí, como una llanura donde caminan animales invisibles. Y yo me dejo mirar, me dejo acechar, porque en esa mirada inmensa, también siento refugio:
un lugar donde la vigilia se convierte en canto, y el secreto en raíz.


Ana Marga
📷 de Emmet Sparling
Escrito para El bic naranja: viernes creativos

viernes, septiembre 19, 2025




Los cuerpos vuelan como pájaros torpes que olvidaron el miedo. Todo parece un juego y la risa estalla contra el agua. Ella, con el gesto torcido lleva en la piel la sal de lo que nunca pronuncia. Arde su silencio deshaciendo palabras. Mira a los que saltan, a los que creen en la eternidad de ese instante, y en sus ojos se adivina un horizonte aún más lejano. 



Ana Marga 

📷 de  Lisandra Álvarez  

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

domingo, septiembre 14, 2025

 


El teléfono verde colgaba en la pared como un testigo del tiempo. Su cable en espiral y rígido parecía cansado de tantas charlas, riñas, y lágrimas.
Abajo, una pequeña repisa de madera acumulaba polvo, como si esperara todavía la libreta donde alguna vez se apuntaban números, mensajes urgentes, recados mal escritos con prisa. En la pared, los trazos tontos de esas conversaciones largas resistían el paso de los años: casitas torcidas, árboles, corazones atravesados con flechas y dos nombres. El “tonto el que lo lea” lo escribí yo, para hacer mi gracia del día, pero Don Frascasio me echó un buen rapapolvo.


El teléfono ya no suena. Nunca más volvió a sonar. Y, sin embargo, ahí sigue, fijo en la pared, esperando. A veces pienso que si lo descolgara, del otro lado no contestaría nadie. Solo se escucharían las voces antiguas, mezcladas, repitiendo los secretos que un día guardó aquel viejo teléfono de bar.





Ana Marga 

📷 de  Elmar Geissler 

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

sábado, septiembre 06, 2025

 

Ahí estaban, alineados como si hubieran caído juntos después de un último esfuerzo. Los padres sin brazos. El hijo, en cambio, intacto: de cuerpo entero, liso, aún brillante. 

Solo eran maniquíes, restos de una tienda que ya no existe. Pero a quien pasaba, sin querer, le rozaba una incomodidad. Creo que era porque parecían cadáveres allí tirados. Nadie quería detenerse demasiado. Pasaban de largo y echaban miradas furtivas con el rabillo del ojo. 


Eran maniquíes, sí. Pero también eran otra cosa: la huella de lo humano en lo inerte, la fragilidad convertida en escultura callejera. Una familia que había perdido los brazos para sostenerse y abrazarse, pero no la postura de estar juntos.



Ana Marga 

📷 de Asier Susaeta

Escrito para El bic naranja: viernes creativos

lunes, julio 21, 2025


un cuerpo se extiende  

como si la arena fuera agua  

como si el muro respirara  

 

la nadadora no cae  

 

el niño observa  

como quien sabe 

que hay juegos 

que solo suceden en la quietud  

 

pero algo (re)salta  

como si el arte tocara el suelo 

y por un segundo 

el mundo flotara 

 


Ana Marga


Escrito para El bic naranja: viernes creativos 

Foto:  Rana Öztürk

viernes, julio 11, 2025

 

Cuando llueve, el perro del vecino ladra un arcoíris. No sé si es magia, pero cuando llueve, el chucho se sienta en medio del patio y comienza a ladrar hacia el cielo chorreando colores. Los niños se asoman por las ventanas como si esperaran fuegos artificiales. Las vecinas se persignan, quizá por costumbre, quizá por asombro. Yo lo miro desde mi cocina, con la certeza de estar presenciando algo que no sabré contar del todo. Con cada ladrido el aire se llena de rojo, de azul, de un amarillo tan brillante, que parece irreal. 

A veces creo que no ladra. Invoca.

Y que el arcoíris, obediente, acude solo por él. 



Ana Marga


Escrito para El bic naranja: viernes creativos 

Foto: desconozco autoría de la imagen, pero encontrada en @culturainquieta.