Yo solo quiero que el verano se deshoje sobre mi lectura, que no ocurra nada extraordinario. Respirar con la lentitud de las cosas que ya no necesitan demostrar que existen.
Leer.
O fingir leer.
Para no interrumpir la conversación entre el viento y las paredes blancas. Que el mar permanezca al fondo, sin pedirme ninguna respuesta.
Pertenecer a esa forma de felicidad que apenas modifica el aire.
Ana Marga
Escrito para El bic naranja: viernes creativos
Imagen: pintura de Vittorio Giardino
