Detrás de mi espalda
esta tu pecho,
y tras tu pecho estoy yo,
guarecida en esas pestañas.
¿Bajo que olivo nos tumbamos?
Dibujo ansias
en la corteza de mi coraza,
mientras tu recoges mis aromas
con las huellas de tu miel.
Batallamos juntos mis inviernos.
Desnudos.
Libres.
Llorosos.
No, no hay letra en que no muera.
No hay letra que no te pertenezca.
No hay beso mio que no se pose en tus hombros.
¡Porque vivo en ti!
¡Porque te desnudo con mis sombras!
¡Porque eres mío en la riqueza y en la pobreza!
Y yo tuya hasta mi fin.
De blanco,
y con flores en mi pelo.
Y lloro de nuevo.
Yerta.
Sobre tu almohada.
Prendida.
Y con las manos completas.
La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada. George Duby
martes, diciembre 10, 2013
martes, diciembre 03, 2013
Solo te pido que me lo cuides.
Me haces un todo de tu voluntad.
Desaparezco
en mil mitades para ti.
¡Apiádese de mi Señor!
Huracanes de marzo
tallas en mi pequeñas líneas.
Solo te pido que me lo cuides.
Que me lo cuides entre algodones.
Que me lo recompongas.
Que crezca,
sano
y loco enamorado.
Besos y mas besos encarcelados en las manos.
Retenidos.
Escribo desde tu belleza,
¡hombre mio!
Desde el volcán de tu ternura.
Quemas.
Desnudas.
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