Los cuerpos vuelan como pájaros torpes que olvidaron el miedo. Todo parece un juego y la risa estalla contra el agua. Ella, con el gesto torcido lleva en la piel la sal de lo que nunca pronuncia. Arde su silencio deshaciendo palabras. Mira a los que saltan, a los que creen en la eternidad de ese instante, y en sus ojos se adivina un horizonte aún más lejano.
Ana Marga
📷 de Lisandra Álvarez
Escrito para El bic naranja: viernes creativos
