
Mientras la voz de su madre atravesaba la puerta llamándola para comer, ella se miraba ensimismada en el espejo. Desnuda. Horrorizada al ver esas redondeces. Lloraba y golpeaba el espejo de rabia e impotencia.
- ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué me muestras así? – gritó arrodillándose en el suelo abatida.
Sus lágrimas rodaban por su pálida mejilla, y de nuevo su madre volvió a llamarla.
- ¡Ya voy! ¡me estoy vistiendo! – respondió secándose la cara con la palma de sus manos y comenzando a vestirse.
(Silencio mientras se viste)
Al ponerse de espaldas al espejo .... éste se estremeció al ver aquel cuerpo huesudo de aquella niña que en el pasado le daba besos manchándolo de babas.