lunes, enero 29, 2007

Duerme la voz.


Dedicado a los personajes y al libro “La voz dormida”.


No debemos permitir que duerma la voz
de aquellas personas que perecieron durante el franquismo.
Y de otras tantas dictaduras.
Mi pequeño y humilde homenaje.

Un libro sobre vosotros,
ha hecho brotar lágrimas en mis ojos.
Fusilamientos.
Tiros de gracia.
Presos a los que torturaban para hacerlos hablar.
Callaban para proteger a los suyos.
Mi admiración va para esos valientes.
Ni siquiera os dejaban
llorar a vuestros muertos
después de haberlos fusilado.
Los que podían,
bajo previo pago,
se acercaban a los recién fusilados
a cortarles un trozo de sus ropas
para que los familiares
pudieran reconocer a sus muertos.
A Hortensia la dejarán tener a su bebé en la cárcel,
para después fusilarla.
Morirá con la cabeza alta.
Pepita guardará
un trozo del vestido de flores
que ella misma hizo
para su hermana Hortensia.
Pero no se atreverá a dárselo a su sobrina Tensi,
Le causaría mucho dolor.
El chaqueta negra amará
y se casará con Pepita.
Realizará su sueño,
morir junto a ella.
La niña pelirroja vivirá en Praga
con su marido El Peque.
Reme irá a recibir a Tomasa
a la salida de la cárcel.
Se escribirán llamándose hermanas, sin serlo.
Tomasa conocerá el mar.
Felipe se matará
antes de que le cojan vivo.
Nunca mas verá a Hortensia.
Nunca conocerá a su hija.
Pero Tensi. Su hija.

Conocerá a sus padres
a través de los cuadernos azules
que escribía su madre para ella en la celda.
Y ... también ella querrá luchar por la causa.
Aún os llevo a todos en mis pupilas.
Y deseo que vuestras voces nunca duerman.
Por los muertos.
Por los llantos.
Por los miedos.
En las últimas páginas de vuestra obra,
agradecimientos a todos los que fuisteis entrevistados,
nombres ... apellidos ...
Pero ...
hay especialmente algo que me conmovió.
Alguien que no quiso dar su nombre,
rogó que se contase la verdad.

viernes, enero 26, 2007

Noche atormentada.

En una noche atormentada en un motel barato, un anciano estaba con la mirada perdida frente a la ventana en un día lluvioso. El sonido de la lluvia tras la ventana daba la impresión de una habitación vacía. Pensaba en el recuerdo de un amor desdichado y en aquel billete a un destino desconocido que encontró. A pesar de que llovía a mares divisó a lo lejos a una niña con coletas que se columpiaba en el parque y dos niños peleándose por unos tazos. Se dio la vuelta y vio que su portátil estaba aún encendido, la iluminación de la pantalla del ordenador parecían lentejuelas para un maillot de gimnasia rítmica. En la habitación de al lado oyó risas, eran don amigos jugando a los dados.

lunes, enero 22, 2007

La magia de las palabras.

Estoy en mi cuarto enfrascada en la lectura de un pequeño libro que es una pequeña guía para el poeta que comienza en este telar de letras. Nunca imaginé la satisfacción que me da el emprender este largo camino de la poesía. Será un arduo camino, pero espero no desanimarme porque me gusta mucho escribir, y lo que estoy descubriendo con este libro es precioso.
Dice entre otras cosas que el poeta es similar al pintor.
Un pintor se pone delante del lienzo ... lo observa ... empieza a ver lo que va a pintar ... lo pinta ... juega con las formas ... con los colores ..., y el resultado final es un bonito y único cuadro.
El poeta hace lo mismo. Se acomoda delante de un trozo de papel, y escribe sus emociones, deseos, ilusiones, sus sueños ... , luego va moldeándolo con las palabras precisas, jugando con los versos y las palabras; dándole ese toque de musicalidad al final. El resultado final es un poema único tuyo que va hacer sentir al lector lo que tu sentías al escribirlo.

domingo, enero 21, 2007

Ya no veo a la niña de ayer.

Ya no veo a la niña de ayer
al otro lado del reflejo.
Aquellos ojos de inocencia infinita
que veían todo rosa
ocultando los nubarrones
que acechaban con la madurez.

Amores no correspondidos ...
desengaños ...
abandonos ...
a veces burlas ...

Ya no veo a la niña de ayer
al contemplar el correr del tiempo
de todo lo que me envuelve.
A veces deseo retroceder.
Me aturde y aterra
envejecer sin acariciar
con la punta de mis dedos
mi destino.

Pero ...
sé que aún soy niña.
Poseo montes por explorar,
donde algunos sentimientos
se alojarán sin mi permiso.
Pero no los expulsaré,
serán fruta fresca de mi existir.

viernes, enero 19, 2007

Poema "XX" de Neruda

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

martes, enero 16, 2007

La conversación del silencio.

“Se muda”.
Mi mundo se heló cuando el portero me dijo esas palabras. Sabía que tarde o temprano ocurriría; él sólo estaba de paso en ese apartamento; me lo dijo hace ya un mes, pero me negaba hacerme a la idea, porque desde hace cinco meses vivo el amor que siempre deseé aunque fuera secreto, y era feliz por primera vez en muchos años. Cuando me levanté y vi el camión de la mudanza nunca imaginé quien de los vecinos se mudaba, así que después de llevarle el desayuno a mi marido al trabajo y llevar al niño al colegio, se lo pregunté al portero. Ojalá nunca hubiese preguntado nada. Ojalá nunca hubiese sabido cuál de los vecinos se marchaba.
Casi caigo al suelo de la desesperación y del shock. Tuve que agarrarme a la escalera, porque de lo contrario me hubiese caído. Fui subiendo peldaño a peldaño como pude. Con esfuerzo llegué a casa para llorar y pensar en soledad. Al rato sonó el teléfono, era él. Me estaba llamando, cogí el teléfono pero mi llanto no me dejaba hablar. Pasó media hora sin que ninguno de los dos habláramos pero diciéndonos de todo.

domingo, enero 14, 2007

Sombríos amaneceres.



Sombríos amaneceres
acechan bajo mi ventana,
cautivándome y envolviéndome
en una soledad incesante.

Buscando días mejores ...
intentando ...
perderme en versos de amor,
pero en vano logro satisfacer mi desahogo.

lunes, enero 08, 2007

He decidido ...

He decidido
quedarme en tu mirada,
pintarte el cielo de colores;
y decirle al la luna
que no aparezca.
Todavía no.
Aún no estoy preparada
para desenredarme de tu vida.

He decidido
susurrarle al viento
palabras de amor,
para que en una noche de ventisca ...
te las deje caer a tus pies.
Y sepas ...
lo que significa tu amor para mi.
Amor mío.

He decidido
dejar de torturar a los poemas,
los pobrecitos tiemblan
al verme pensando
en otro nuevo para escribirlo.
Pero no los abandono,
seguiré con ellos
mimándolos cada día un poco mas.

domingo, enero 07, 2007

Te equivocabas niña.

¡Niña!
¡Deja ya de llorar!
ya tienes el dulce amor
que soñabas despierta
en tus noches de insomnio.

En tu tierna juventud,
sangrientas batallas
entre tus ilusiones y tu realidad
sucedían dentro de tu cabeza
bajo las luces parpadeantes
de los bares de copas.
Como ratoncito de laboratorio
Temblabas imaginando ...
ser deseada,
que alguien se fijase en ti;
te dijera lo hermosa que eres,
y ...
al final de esa noche mágica ...
te dieran el mas dulce de los besos.

Pero, nunca ocurrió.
Así que ... cada vez mas,
caías en un oscuro abismo
dentro de tu interior
maldiciendo tus taras.
Pensabas
que nadie te descubriría jamás.
Tus besos
nunca irían a parar a ninguna boca sedienta.
Nadie conocería
tus deseos mas ocultos ...
tus delirios...

¡Ya ves!
Te equivocabas.
Había un corazón buscando el tuyo
anhelando también
encontrarte entre la multitud.

jueves, enero 04, 2007

Mi armario.

Tengo un armario en mi mente.
En el guardo todo lo que me va sucediendo
y de vez en cuando,
cuando estoy triste
lo abro para recordar que sigo viva,
y continuar por esta vida.
Colgados en las perchas
están tus besos
que me abrigan el alma
cada vez que me siento débil.
Arriba, donde se guardan las maletas,
guardo a esas personas que estuvieron en mi vida,
pero ... con el uso de la amistad,
se estropearon,
y no se pueden usar mas.
Duele, porque eran bonitas,
pero marcharon.
En los cajones mas a mano,
tengo a todos los míos
para llevarlos puestos todos los días.
En los de mas abajo
malviven mis ilusiones y mis deseos,
que ... no se si algún día verán la luz.
Siempre al fondo están mis miedos
(que son muchos).
Para no verlos
intento no meter la mano muy adentro,
pero a menudo salen ...
y ensombrecen mi día.

miércoles, enero 03, 2007

Regalitos. (Relato)

Este relato no es mío propio, llegó a mi correo y me encantó.
Lo copio para que lo disfrute el que lo lea.


Julián tenía diecisiete años y casi no había salido de casa en su vida. Nació con una enfermedad incurable e impronunciable y su corazón podía dejar de latir en cualquier momento. Su madre no le dejaba salir de casa, solamente para ir a los médicos y le acompañaba siempre ella. Hasta que un día, después de una gran discusión con su madre logró convencerla de que ya no podía seguir viviendo así, y le dejó salir de casa.
Un día, dando un paseo por la ciudad, vio una tienda de discos y se acercó al escaparate a ver los discos. Entonces vio a Sofía. Fue amor a primera vista.
Decidió entrar, cogió el primer disco tenía mas a mano, y se acercó al mostrador.
- ¡Buenos días! ¿Es para regalo?
- Si por favor – decía el sin mirarla a los ojos.
La chica se metía en la trastienda y cuando salía se lo entregaba perfectamente envuelto en papel regalo. Julián lo pagaba y sin mas palabras se marchaba. Al llegar a su casa, sin desenvolverlo lo guardaba en su armario.
Cada día durante dos años, Julián iba a iba tienda de discos, cogía el primer CD que pillaba, iba al mostrador, ella se iba a la trastienda se lo envolvía, se lo daba, el pagaba y se marchaba sin decir ni una palabra mas.
Cada día el mismo diálogo, los mismos gestos y nunca hubo mas palabras entre los dos.
Pero Julián ya no podía mas, tenía que decirla que la amaba; pero no sabía cómo hacerlo.
Un día fue a la tienda cogió un CD y cuando salió Sofía de la trastienda estaba es dinero justo del disco junto con un trozo de papel en el cual estaba su número de teléfono y su nombre.
Al día siguiente aquel muchacho que todos los días iba por allí, no apareció. Sofía, antes de cerrar la tienda e irse a casa, llamó a aquel número y preguntó Julián.
- Murió anoche – dijo su madre llorando, y colgó el teléfono.
Cuando colgó el teléfono, se dirigió al cuarto de su hijo. Necesitaba estar con sus cosas. Le añoraba. Necesitaba oler su ropa para estar cerca suyo, y cuando abrió el armario, estaba lleno de regalitos aún sin abrir.
Cogió uno, y comenzó a abrirlo, era un CD de música junto con un trocito de papel. Sin hacer caso de aquel papel, siguió abriendo los regalos, y todos eran lo mismo, un CD de música junto con un trocito de papel.
Cuando terminó de abrirlos todos, tomó uno de los miles de papelitos que ponía......
Pídeme salir. Necesito estar contigo. Te amo. Sofía.

¡Canalla!

¡Mira que eres canalla!
Te has llevado mi ser entero,
para irme deshojando
como quien quita los pétalos
de una flor marchita,
para conocer mi mas profundo secreto.

Has robado mis pensamientos;
y los has guardado en aquel baúl.
Ese que tienes olvidado
en el rincón de tu memoria.
Y yo ... ¡aquí! ¡tonta de mí!.
Amándote en soledad.

No me muevas los hilos
como si fuese tu marioneta,
podrías enredármelos
y mi vida podría hacerse añicos.

Pero ...
no me olvides nunca
y mírame siempre
como aquel primer día,
porque ese recuerdo
reconforta mi alma.

Derroche de encanto.

Estar a tu lado, sentir tu calor,
tus dedos jugando con mis cabellos,
tu aliento y tu voz
me hipnotizan.
Palabras que van y vienen
y tus manos ... no se detienen,
ni quiero que se detengan
van dibujando mi silueta lentamente ...
conquistando cumbres,
despertando mares.
Y la luna en lo alto
de ese cielo infinito
mira muy celosa a este par de enamorados,
tú y yo renaciendo
en cada beso susurrando un "te amo"
y ardiendo de deseo.
Noche apacible
convertida en manantial de caricias,
estrellas sonámbulas
queriendo indagar un querer,
nosotros volando entre sábanas en el paraíso
¡Emociones diversas se conjugan hasta el amanecer!
Endulzada por tu besos
me siento flotar, al roce de tu piel con la mía
me estremezco ... me haces cruzar el arco iris.
¡Derroche de encanto y pasión
que envuelve mi ser!

Explosión.

Inunda mi ser una explosión de sentimientos,
no se si reír, llorar, gritar
o golpear al viento.
Soy pájaro herido
y vuelo a trompicones
por esta vida que me tocó presenciar.
Quiero darlo todo
hasta mi último aliento,
pero muchos no saben ver
mis preciados talentos.
Otros si,
se molestan en descubrirme,
y eso me hace sentir viva.
Muchas veces estuve apunto de caer
pero soy valiente y
jamás he dado muestras
de tener mi corazón compungido.
¿Por qué?
¿Porque cuando eres diferente
te miran con otros ojos siempre?
Pero no me rendiré. ¡No!
Los que me rodean
no lo merecen.
Así que seguiré siendo yo.
Amando,
riendo,
y dándoles a los míos
mares de risas y de ilusión.

Ayer.

Ayer se derrumbó nuestro destino,
Llantos ... lamentos ...
inundan mi alma desecha.
Dime cual es mi camino,
si no te tengo conmigo.

Ayer mi paraíso se hizo trizas,
mas hubo una tarde
que juraste un amor eterno,
pero nos hemos quemado,
y ahora todo son cenizas.

Ayer ya no es mañana,
no hay vida, ni alegría
sobrevivo esta vida
con la esperanza de que el sol
alumbre algún día mi ventana.

Ayer te fuiste para siempre,
mis ojos marchitos
ya no brillarán como antaño,
porque si no te veo,
muero lentamente.

Te fuiste.


(Dedicado a mi abuela).

Te fuiste sin que me diera tiempo a despedirme. Sigilosa.
Ni siquiera pude darme cuenta de tu duro padecer. Casi no recuerdo tu rostro, mas era una niña cuando la muerte vino a buscarte.
Contemplo tu foto. Casi gitana. Rostro amable. Corazón de diamantes dicen que tenías, y dabas cobijo a todo aquel que te lo pedía.
Los ojitos de tus hijas se iluminan al recordarte. Cuentan la alegría que irradiabas; como te remangabas la falda y bailabas al son de las palmas. ¡Y como cantabas! La gente se paraba bajo tu ventana a escucharte, y aplaudían extasiados pidiéndote otra mas.
Si. Te fuiste. Pero cada día te siento a mi lado, casi puedo sentir tu mano acariciando mi cara. Y en mis noches de insomnio te hablo en la oscuridad contándote mi vida entera.

Duerme.

Duerme, mi amor duerme.
déjame que te arrope
con miles de estrellas
en esta oscura noche.

Duerme y siente mis manos
acariciando tus finos cabellos.
envuélveme con tu sonrisa
deslizándonos en esta brisa.

Duerme pero mañana despierta,
pues yo estaré detrás de esa puerta
para darte mis mas sinceros besos,
nunca llantos ni lamentos.

Esa noche.

Esa noche nos encontramos,
tu y yo bajo la lluvia.
Nos miramos durante horas,
me penetrabas con tus ojos oscuros
y sentía tus deseos.

Esa noche fui tuya,
y lo seré ya para siempre.
Me amaste; me enredaste en tu ser
y ahora ya sin ti
no puedo estar.

Esa noche te di
mis mas sinceros besos,
reímos, lloramos, y hablamos.
Nos fundimos en un beso, en un abrazo.
Éramos solo uno.

Esa noche en la penumbra,
en el calor de nuestros cuerpos temblorosos
bajo las sábanas ...
nos juramos ese amor eterno
que siempre habíamos anhelado.

Esa noche te encontré.
Te adoré. Te amé.
Y siempre te adoraré,
y para que no te vayas ...
fuertemente te amarraré.