jueves, noviembre 21, 2013

Murmuro tu nombre.


   
Murmuro tu nombre.

Beso tu boca,

tu rostro y tus manos.

¡Te amo! 
dices con cálida violencia.

Se desnuda 

el lunar de mi barbilla,

y te enredo con mis piernas

y entras.


Entras en mi única verdad.




Murmuro tu nombre.

Encallo en el colchón

bajo tu cuerpo,

bajo tu sombra.



Te miro
con virutas del olor de mi pasión.

Sonríes 
lento y callado.

Desaparezco.

Desaparezco en la luz de tu llama.





Murmuro tu nombre.

Muerdo la sed
de mis endiabladas ganas.

Giro mis gritos 

hacia tu oído.

¡Yo también te amo! 

Sollozo.

Sollozo en tu aroma.




Y murmuro tu nombre.

domingo, noviembre 10, 2013

No soporto no matarme en tu nombre.


Escribe de ese dolor, me dice el amor.


Pero temo 
perderme 
en mi depresivo laberinto.


Es tan profundo…

tan horriblemente sangrante…

tan intermitente y tan penetrante...


que se me seca la vida
que le digo adiós a todo
que no hay cura.


Que me amputa el bienestar del alma.



No soporto no sentirte en mis ojos.

No soporto no matarme en tu nombre, 

papá.