sábado, marzo 31, 2007

Luna Lunera.



Luna lunera, cascabelera, o eso dice la canción.
Hoy mis dedos me piden escribirte algunas palabras; y.. aunque ya lo hicieron otros miles, unos famosos ... otros anónimos ... desde este puntito del mundo, nunca lo habían hecho. Tú has sido testigo de muchos momentos de mi vida. Me has regalado tu luz cuando paseo con él junto a la orilla del mar, haciendo esa noche espectacular. Te he pedido cosas como si fueras algo mágico. ¿Me hiciste caso? ¿Las has visto? ¿Hablaste con ellas? Tu también has quedado prendada de ellas ¿verdad?. Son dos almas grandes. Diles que aquí abajo aún están en nuestras pupilas.
¿Recuerdas cuando Alex te descubrió? Aquel renacuajo te gritaba a grito pelao ... ¡Mamá, mira la luna! ¡la luna! ¡luuunaaaa! ¿le viste la carita? ¿Como te señalaba con su dedo rechonchillo? Candelita iba caminando torpemente agarrada de la mano de sus padres, también te vio y te señaló poniendo su boquita en forma de o. ¡Qué recuerdo aquel! Creo que ese momento no lo olvidaré nunca.
Debo dejarte ahora, Luna, pero sé que en unas horas volverás a estar ahí arriba. Vigilándonos. Y conversando con la mente de todos aquellos que te miran.

jueves, marzo 29, 2007

Los Visitantes.

Sus manos temblorosas cogieron la taza y el plato. Lentamente los fue llevando hacia su boca. La taza, al chocar con el platillo, producía un tintineo inquietante. Tocó un poco el té con el labio superior para ver si quemaba, comprobó que estaba bien para tomar, y se lo bebió de un solo trago. Intentaba no perder los nervios y la compostura a pesar de las voces, patadas y gritos que provenían de fuera. Venían a por ella.
- ¡Dejadme en paz! – gritó tapándose los oídos y balanceándose como un péndulo sentada en su silla.
- ¡Despertaréis a mi niñoooo! – gritó.
Se levantó y fue al canasto que tenía en un rincón. Su cara cambió al ver a su bebé allí dormidito, le colocó el chupete en la boca y le arropó.
Aquellas voces no cesaban y ahora daban patadas a su puerta. ¡Iban a derribarla!. Cogió a su bebé, lo abrazó con fuerza contra su pecho y cogió un cuchillo. De una patada rompieron la puerta y entraron unos seres blancos que la hablaban pero no lograba descifrar su lenguaje. Comenzaron a rodearla y alzó más su arma amenazándolos. De pronto uno de ellos dio unos pasos hacia ella hablándola. Aquella voz la había oído en alguna parte y lo entendía.
- ¡Deja ese cuchillo! ¡Deja ese cuchillo! Mamá, por favor, ¡te harás daño!.- imploraba su hija con la cara llena de lágrimas.
- ¡Dejad a mi niño tranquilo! – sollozó protegiéndole en su regazo.
- Si mamá, tu bebé estará contigo siempre – susurró acercándose a ella lentamente y abrazándola a ella y a su muñeco de trapo.



viernes, marzo 23, 2007

Por amor.


Por amor sonrío
Por amor sueño
Por amor escucho
Por amor me extiendo
Por amor vuelo
Por amor tiemblo
Por amor viajo a mundos rosas
Por amor lucho
Por amor escribo.
Por amor me revuelco
Por amor me enredo
Por amor entrego hasta los huesos
Por amor beso
Por amor desbarato estrellas
Por amor resisto
Por amor gano batallas
Por amor abro puertas
Por amor nunca olvido
Por amor soy de alguien
Por amor me acerco al sol, aunque arda
Por amor abrazo el aire
Por mi amor ...
Por mi amor existo.

martes, marzo 20, 2007

Tardé mucho.



Tardé mucho en trepar
por las laderas de tu alma,
había muchos obstáculos
y tu sendero estaba lleno
de negaciones, dudas y temores.
Eran bestias pestilentes
hambrientas de angustia y miedo,
pero gracias a mi coraza,
no me causaron ni un rasguño.

Tardé mucho en comprender
a la niña de tus ojos,
siempre me habló
en otro lenguaje.
Pero ... tras un exhaustivo estudio,
he logrado dominar su idioma
y mantenemos largas conversaciones
sólo con mirarnos
en las noches de insomnio.

martes, marzo 13, 2007

La desesperanza.




Me encuentro muchas veces a lo largo del día con la desesperanza. Sé que quiere pararse a charlar un ratito, o venir a mi casa a tomar un café. Pero no pienso invitarla. Dicen que una pesada, que no hace más que meterse con los sueños, las ilusiones y la alegría; y todas ellas son amigas mías.
Hoy, precisamente, parece que me va siguiendo a todas partes. Acabo de pillarla intentando colarse por mi ventana, pero en cuanto ha visto a la pasión sentada junto a mi, se ha marchado como cómo alma que lleva el diablo. La próxima vez me aseguraré de cerrar bien todo.