El roce
me cayó de espaldas.
Aquel beso
se instaló
en el borde de mi ventana.
Como ave nocturna
que vela mi sueño.
Nunca vi una boca volar,
¿o es tu sombra?
Eres tú
vestido de labios.
Sospecho siempre
de sombras
disfrazadas de pared.
Sus oscuridades
siempre
me roban los ojos.