Te pongo ojos de gata.
Aposta.
Para Bailarte felina.
Mareo el techo del cuarto
bajando y subiendo
de tu sueño.
Te callo la boca
con mi pelo desnudo.
Inflo la luna,
le pongo luz blanca,
y pesco estrellas,
siempre de más,
¡por si las moscas!