miércoles, enero 03, 2007

Regalitos. (Relato)

Este relato no es mío propio, llegó a mi correo y me encantó.
Lo copio para que lo disfrute el que lo lea.


Julián tenía diecisiete años y casi no había salido de casa en su vida. Nació con una enfermedad incurable e impronunciable y su corazón podía dejar de latir en cualquier momento. Su madre no le dejaba salir de casa, solamente para ir a los médicos y le acompañaba siempre ella. Hasta que un día, después de una gran discusión con su madre logró convencerla de que ya no podía seguir viviendo así, y le dejó salir de casa.
Un día, dando un paseo por la ciudad, vio una tienda de discos y se acercó al escaparate a ver los discos. Entonces vio a Sofía. Fue amor a primera vista.
Decidió entrar, cogió el primer disco tenía mas a mano, y se acercó al mostrador.
- ¡Buenos días! ¿Es para regalo?
- Si por favor – decía el sin mirarla a los ojos.
La chica se metía en la trastienda y cuando salía se lo entregaba perfectamente envuelto en papel regalo. Julián lo pagaba y sin mas palabras se marchaba. Al llegar a su casa, sin desenvolverlo lo guardaba en su armario.
Cada día durante dos años, Julián iba a iba tienda de discos, cogía el primer CD que pillaba, iba al mostrador, ella se iba a la trastienda se lo envolvía, se lo daba, el pagaba y se marchaba sin decir ni una palabra mas.
Cada día el mismo diálogo, los mismos gestos y nunca hubo mas palabras entre los dos.
Pero Julián ya no podía mas, tenía que decirla que la amaba; pero no sabía cómo hacerlo.
Un día fue a la tienda cogió un CD y cuando salió Sofía de la trastienda estaba es dinero justo del disco junto con un trozo de papel en el cual estaba su número de teléfono y su nombre.
Al día siguiente aquel muchacho que todos los días iba por allí, no apareció. Sofía, antes de cerrar la tienda e irse a casa, llamó a aquel número y preguntó Julián.
- Murió anoche – dijo su madre llorando, y colgó el teléfono.
Cuando colgó el teléfono, se dirigió al cuarto de su hijo. Necesitaba estar con sus cosas. Le añoraba. Necesitaba oler su ropa para estar cerca suyo, y cuando abrió el armario, estaba lleno de regalitos aún sin abrir.
Cogió uno, y comenzó a abrirlo, era un CD de música junto con un trocito de papel. Sin hacer caso de aquel papel, siguió abriendo los regalos, y todos eran lo mismo, un CD de música junto con un trocito de papel.
Cuando terminó de abrirlos todos, tomó uno de los miles de papelitos que ponía......
Pídeme salir. Necesito estar contigo. Te amo. Sofía.