domingo, enero 21, 2007

Ya no veo a la niña de ayer.

Ya no veo a la niña de ayer
al otro lado del reflejo.
Aquellos ojos de inocencia infinita
que veían todo rosa
ocultando los nubarrones
que acechaban con la madurez.

Amores no correspondidos ...
desengaños ...
abandonos ...
a veces burlas ...

Ya no veo a la niña de ayer
al contemplar el correr del tiempo
de todo lo que me envuelve.
A veces deseo retroceder.
Me aturde y aterra
envejecer sin acariciar
con la punta de mis dedos
mi destino.

Pero ...
sé que aún soy niña.
Poseo montes por explorar,
donde algunos sentimientos
se alojarán sin mi permiso.
Pero no los expulsaré,
serán fruta fresca de mi existir.