Tengo un armario en mi mente.
En el guardo todo lo que me va sucediendo
y de vez en cuando,
cuando estoy triste
lo abro para recordar que sigo viva,
y continuar por esta vida.
Colgados en las perchas
están tus besos
que me abrigan el alma
cada vez que me siento débil.
Arriba, donde se guardan las maletas,
guardo a esas personas que estuvieron en mi vida,
pero ... con el uso de la amistad,
se estropearon,
y no se pueden usar mas.
Duele, porque eran bonitas,
pero marcharon.
En los cajones mas a mano,
tengo a todos los míos
para llevarlos puestos todos los días.
En los de mas abajo
malviven mis ilusiones y mis deseos,
que ... no se si algún día verán la luz.
Siempre al fondo están mis miedos
(que son muchos).
Para no verlos
intento no meter la mano muy adentro,
pero a menudo salen ...
y ensombrecen mi día.