Vaga
por mi
vientre
un
grupo de mariposas.
La
verdad de mi boca
se
sienta
en
llamas
en un
rincón.
Y aún
me atrevo a hablar
de
amor.
Caí en
tu boca suicida.
Y tus cabellos
de piedra
golpearon mi ocaso.
Tu preciosa sombra
me besa,
me saborea,
en mis etéreos instantes.
Elevando mis ternuras
al éxtasis,
al viento.