jueves, mayo 10, 2012

Las horas



Las horas me ruedan 
por la columna vertebral.
Esta noche 
no hablemos 
con la voz...
Mira solamente 
como me hago de mimbre 
con alas 
de mariposa.

Sssshhh... 
Las mariposas no vuelan de noche, 
duermen 
sobre mis párpados de leche.
No las despiertes 
con tus ojos de hombre tierno.
Trae tus manos 
desiertas de ramas secas, 
y jurémonos,
ese amor eterno 
del que tanto se habla.

Mi razón, ya esta lista 
para perderla bajo tu pelo. 

No permitas 
que las tempestades del olvido 
te arranquen mis lunares 
de la memoria.
Porque la memoria, 
sabe 
a taza de té de menta, 
si recordamos 
haber vivido.