Hablo demasiado
con los deseos.
Hay cosas
que no se deben decir.
Matan.
Hay días
en los que sólo quiero
que me abracen
fuertemente,
como a una niña asustada.
Voy a contaros
pedacitos de mi vida,
pero no todo.
Mi infancia,
no fue fácil.
Pero siempre estuve
rodeada de amor.
Y el amor...
mueve el mundo.
En la pubertad,
ya moría
por un primer beso
en los labios
que nunca llegó.
Mi primer beso
no fue bonito.
No digo más.
No,
no hay palabras sin ojos.
Y yo aquí,
deseando
rodear tu cuello
y besarte
hasta morir.
Se me van los labios.
Se me van los labios
a dormirse
en tu boca.
No cuento más...
no puedo.
Imaginadme... será lo mejor.
No cuento más...