Lejos de ti
el mundo se cansa,
la alegría se vuelve arisca,
y mis pasos ya no dejan huella.
El aire se ahoga;
el horizonte se pone en pie
me mira de frente,
y me regaña
porque no vives en mis pupilas.
Lejos de ti
mis sueños enloquecen,
mis dedos marchitados
dejan de contar estrellas,
y ... mi “yo”
se desintegra .