viernes, abril 06, 2007

El espejo.



Al pasar junto al espejo se miró, se retocó el rimel y el pintalabios, y se marchó cerrando con llave. Pero el espejo se quedó allí, tiritando de miedo al percatarse de los horrores que presenciaba. Muebles destartalados, desperdicios por toda la casa, bolsas de basura amontonadas por los rincones, suciedad, desbarajuste ... Aquello era una tortura para el pobre espejo acostumbrado a reflejar y ver cosas bonitas, cuerpos esbeltos ...
Un día decidió arriesgarse y mostró a esa mujer la cruda realidad, pero para aquellos ojos locos, todo estaba en orden.