lunes, abril 28, 2014

Mar adentro.



Quería ahogar todos sus miedos. Mordisquearlos por los huesos, y desecharlos en el olvido. 
Se estiró, se maquilló la sonrisa, y salió a nadar mar adentro con su media aleta bajo el brazo.


domingo, abril 27, 2014

El beso.



Corría a zancadas por su propio interior, investigando que la había llevado a querer matarse. Ese impulso por quererlo tener todo escondido en su corazón, la ataba de tal manera, que le daba miedo mirar su reflejo.
Verse tan desierta e inhóspita la horrorizaba. Tapó ventanas, espejos, y todo en lo que podría reflejarse su rostro. Pero seguía viéndose a través de sus actos, de sus manos, en todo lo que creaba. Solo cuando él la besaba al llegar, se le ordenaba la casa. La ordenaba a ella. 

martes, abril 22, 2014

A veces imagino morir.






A veces imagino morir,
pero al verte,
el aliento sube desde mi centro,
hasta la boca.

Mis piernas corren a ti, 
pero se atolondran en cada tropiezo.

Te abrazo.

       Me sostienes.


Y de nuevo,


      imagino morir.


miércoles, abril 16, 2014

MIEDO






Todo cae sobre mí. Intento moverme, pero el peso de tu silencio presiona en el centro de mi ombligo. Me cose a la cama, y a los versos que te escribo. Todo en vano. Porque temes mirarme las letras. Por si te amo demasiado.   

jueves, abril 03, 2014

A la sombra te sientas de las desnudas rocas. Rosalía de Castro

A la sombra te sientas de las desnudas rocas,
y en el rincón te ocultas donde zumba el insecto,
y allí donde las aguas estancadas dormitan
y no hay hermanos seres que interrumpan tus sueños,
¡quién supiera en qué piensas, amor de mis amores,
cuando con leve paso y contenido aliento,
temblando a que percibas mi agitación extrema,
allí donde te escondes, ansiosa te sorprendo!

—¡Curiosidad maldita!, frío aguijón que hieres
las femeninas almas, los varoniles pechos:
tu fuerza impele al hombre a que busque la hondura
del desencanto amargo y a que remueva el cieno
donde se forman siempre los miasmas infectos.

—¿Qué has dicho de amargura y cieno y desencanto?
¡Ah! No pronuncies frases, mi bien, que no comprendo;
dime sólo en qué piensas cuando de mí te apartas
y huyendo de los hombres vas buscando el silencio.

—Pienso en cosas tan tristes a veces y tan negras,
y en otras tan extrañas y tan hermosas pienso,
que... no lo sabrás nunca, porque lo que se ignora
no nos daña si es malo, ni perturba si es bueno.
Yo te lo digo, niña, a quien de veras amo:
encierra el alma humana tan profundos misterios,
que cuando a nuestros ojos un velo los oculta,
es temeraria empresa descorrer ese velo;
no pienses, pues, bien mío, no pienses en qué pienso.

—Pensaré noche y día, pues sin saberlo, muero.

Y cuenta que lo supo, y que la mató entonces
la pena de saberlo.




jueves, marzo 06, 2014

La marioneta, por Gabriel García Marquez




Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.


Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.

Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...

No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.


A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.


He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

viernes, febrero 14, 2014

¡Óyeme!


¡Oye como sangro!

¡Oye mis escalofríos!

¡Oye mi explosión salada derretida al amarte!

Al gritar,
los cuentos de mi niñez
se vacían sobre mi mesa.

Bailan al son de mi preñez.

Voy a extinguirme,
otra vez

abriendo los ojos,
ordenando mi muerte.

Alargaré mi alma para tocar la tuya.
Como la raíz del árbol
crece bajo el suelo intentando alimentarse de la lluvia.

Como el día pasa a la noche.

Como mi lengua se cuela por tu boca.

Siente mis pies siguiendo tu rastro.
Siente mi vestido, y mis lunares.
Mi zona roja.

Mirarte es preludio de alborotada tempestad.

Mojas el oxígeno de la habitación.
Mojas mi voz
con tu nombre consumiéndose en mi ardor,
con la hermosura de nuestro eterno abrazo.
Identificándonos con las manos.

Solo una vida no me basta, ¡no!
Ni un solo corazón.
Para sembrar todo en un eterno instante
al filo de tu labio.


martes, diciembre 10, 2013

Hasta mi fin.

Detrás de mi espalda

esta tu pecho,

y tras tu pecho estoy yo,
guarecida en esas pestañas.



¿Bajo que olivo nos tumbamos?


Dibujo ansias
en la corteza de mi coraza,
mientras tu recoges mis aromas
con las huellas de tu miel.


Batallamos juntos mis inviernos.

Desnudos.
Libres.
Llorosos.


No, no hay letra en que no muera.

No hay letra que no te pertenezca.

No hay beso mio que no se pose en tus hombros.



¡Porque vivo en ti!

¡Porque te desnudo con mis sombras!

¡Porque eres mío en la riqueza y en la pobreza!


Y yo tuya hasta mi fin.


De blanco,
y con flores en mi pelo.




Y lloro de nuevo.

Yerta.

Sobre tu almohada.



Prendida.

Y con las manos completas.

martes, diciembre 03, 2013

Solo te pido que me lo cuides.


Me haces un todo de tu voluntad.

Desaparezco
en mil mitades para ti.


¡Apiádese de mi Señor!

Huracanes de marzo
tallas en mi pequeñas líneas.



Solo te pido que me lo cuides.

Que me lo cuides entre algodones.

Que me lo recompongas.


Que crezca,
sano
y loco enamorado.


Besos y mas besos encarcelados en las manos.

Retenidos.


Escribo desde tu belleza,

¡hombre mio!


Desde el volcán de tu ternura.



          Quemas.




                      Desnudas.



jueves, noviembre 21, 2013

Murmuro tu nombre.


   
Murmuro tu nombre.

Beso tu boca,

tu rostro y tus manos.

¡Te amo! 
dices con cálida violencia.

Se desnuda 

el lunar de mi barbilla,

y te enredo con mis piernas

y entras.


Entras en mi única verdad.




Murmuro tu nombre.

Encallo en el colchón

bajo tu cuerpo,

bajo tu sombra.



Te miro
con virutas del olor de mi pasión.

Sonríes 
lento y callado.

Desaparezco.

Desaparezco en la luz de tu llama.





Murmuro tu nombre.

Muerdo la sed
de mis endiabladas ganas.

Giro mis gritos 

hacia tu oído.

¡Yo también te amo! 

Sollozo.

Sollozo en tu aroma.




Y murmuro tu nombre.

domingo, noviembre 10, 2013

No soporto no matarme en tu nombre.


Escribe de ese dolor, me dice el amor.


Pero temo 
perderme 
en mi depresivo laberinto.


Es tan profundo…

tan horriblemente sangrante…

tan intermitente y tan penetrante...


que se me seca la vida
que le digo adiós a todo
que no hay cura.


Que me amputa el bienestar del alma.



No soporto no sentirte en mis ojos.

No soporto no matarme en tu nombre, 

papá.

jueves, octubre 31, 2013

Entren ...

Este es un vídeo que ha hecho el cantante Macaco con trabajadores y
pacientes de la planta 8ª (oncologia) del hospital infantil San Juan
de Dios en Barcelona para recoger fondos para la investigación del
cáncer.
Cada vez que abras el vídeo entrarán 5 céntimos para la causa así que
espero que lo abráis y que lo reenviéis a todos vuestros amigos.

martes, octubre 22, 2013

Abandono.

** Poema escrito junto con mi amigo de letras ...
Pedro Molina Moreno  



Seguía cantando desnuda de vértigos bajo su piel.

Se fue.

Dejó el tatuaje de sus caricias
incrustadas en el fuego de mi piel.

Frío,

Siento frío.


Un frío agotador cargado de esa pequeña elegancia en el vacío.

El frío transmisor de la soledad
inunda mi boca.



Camino,
rozo el destino con mirada fiera.  



Pienso en el atardecer frente a mi ventana,

te recuerdo,

anhelo tus miradas.


Miradas que convertían cada suspiro en ácida naranja,
la cual pelabas con hambre,
impaciente y serio.


Nunca volverán tus miradas a mi nuca
desbordando el ardor,
la extraña locura inacabada del alba.


Tu desvelo era mi encrucijada. 

Como un pacto en el cruce
de caminos,
de letras al hombro.


Te llevo en lo más hondo de mi ser.







lunes, septiembre 30, 2013

Por todas mis heridas llueve.


Escribamos gritando.

Voy a subirme a tus pies
y a besarte.

Te avisé que soy locura.

Vives 
en el cansancio de mi boca.

Acabo de nacer cien veces con tu beso.

Te marchas dejándome el corazón tiritando
y callado.

Quiero ser como tu de fuerte.

Mi propia voz en gritos
se pone redonda.

Se detiene el sol a tu paso.

He recogido nuestro tiempo del suelo.


Vencer.
Apuntalar el mundo en tus pies.
Llorar.


No me abandones en tu cuerda.
Tuya
es mi vida.



Escribamos gritando otra vez.


La piel alzada como bandera.
Soy 
el sueño que te despierta 

sudando.


Solos tú y yo.
Agotados.
Inertes.
Rendidos.
Enamorados
Se abre mi alma cuando tu pecho se junta con el mío.


Mi yo niña llora 
y sueña.


Llueve


bajo mi piel,

por detrás de mis ojos.


Por todas mis heridas.


martes, septiembre 24, 2013

lunes, septiembre 09, 2013

Y encima del reverso, escribo sobre él.


Y encima del reverso, escribo sobre él.

Halla eco mi entereza
en tu figura dormida.

A la sombra apretada de mi amor,
le palpo la cara.
Le busco.
Le olvido.


Le busco.
Le extraño.



Desesperadamente enfrento serenatas abandonadas por el cantor.


Mientras,

las manos de él,

me bajan del cielo,
a esta ladrona realidad.




Y encima del reverso, escribo sobre él.

Tiemblo

como gota de lluvia
en el ala del gorrión.


El luto de las pisadas del tiempo,
vaga por mi brazo derecho.

Broto de la charca, y salto hasta tu red.

Tersa.

Clara.

Enamorada del arrojo de tu encantadora calidez.



Y allá arriba…

encima del reverso,



escribo sobre él.



domingo, agosto 25, 2013

O nada.

Soy recuerdo.


Quizás cicatriz…



Lágrima o sangre.

O sonrisa



Letra o terror.



O nada.