domingo, noviembre 10, 2013

No soporto no matarme en tu nombre.


Escribe de ese dolor, me dice el amor.


Pero temo 
perderme 
en mi depresivo laberinto.


Es tan profundo…

tan horriblemente sangrante…

tan intermitente y tan penetrante...


que se me seca la vida
que le digo adiós a todo
que no hay cura.


Que me amputa el bienestar del alma.



No soporto no sentirte en mis ojos.

No soporto no matarme en tu nombre, 

papá.