a veces pienso
que la ciudad se quedó dormida
en medio de un pensamiento a esa hora
todo quedó así
la esquina esperando un nombre
las puertas abiertas hacia nadie
camino despacio
para no despertar
lo que duerme
y el reloj sigue
tic
tic
tic
resistiendo el embate del silencio
no sabe por qué
no sabe para quién
solo insiste
como una gota
como la respiración
como si ofreciera el tiempo a la calle vacía
como si el mundo pudiera volver
como antes
Ana Marga
Escrito para El bic naranja: viernes creativos
Foto: Josef Kondelka.