martes, diciembre 10, 2013

Hasta mi fin.

Detrás de mi espalda

esta tu pecho,

y tras tu pecho estoy yo,
guarecida en esas pestañas.



¿Bajo que olivo nos tumbamos?


Dibujo ansias
en la corteza de mi coraza,
mientras tu recoges mis aromas
con las huellas de tu miel.


Batallamos juntos mis inviernos.

Desnudos.
Libres.
Llorosos.


No, no hay letra en que no muera.

No hay letra que no te pertenezca.

No hay beso mio que no se pose en tus hombros.



¡Porque vivo en ti!

¡Porque te desnudo con mis sombras!

¡Porque eres mío en la riqueza y en la pobreza!


Y yo tuya hasta mi fin.


De blanco,
y con flores en mi pelo.




Y lloro de nuevo.

Yerta.

Sobre tu almohada.



Prendida.

Y con las manos completas.

martes, diciembre 03, 2013

Solo te pido que me lo cuides.


Me haces un todo de tu voluntad.

Desaparezco
en mil mitades para ti.


¡Apiádese de mi Señor!

Huracanes de marzo
tallas en mi pequeñas líneas.



Solo te pido que me lo cuides.

Que me lo cuides entre algodones.

Que me lo recompongas.


Que crezca,
sano
y loco enamorado.


Besos y mas besos encarcelados en las manos.

Retenidos.


Escribo desde tu belleza,

¡hombre mio!


Desde el volcán de tu ternura.



          Quemas.




                      Desnudas.



jueves, noviembre 21, 2013

Murmuro tu nombre.


   
Murmuro tu nombre.

Beso tu boca,

tu rostro y tus manos.

¡Te amo! 
dices con cálida violencia.

Se desnuda 

el lunar de mi barbilla,

y te enredo con mis piernas

y entras.


Entras en mi única verdad.




Murmuro tu nombre.

Encallo en el colchón

bajo tu cuerpo,

bajo tu sombra.



Te miro
con virutas del olor de mi pasión.

Sonríes 
lento y callado.

Desaparezco.

Desaparezco en la luz de tu llama.





Murmuro tu nombre.

Muerdo la sed
de mis endiabladas ganas.

Giro mis gritos 

hacia tu oído.

¡Yo también te amo! 

Sollozo.

Sollozo en tu aroma.




Y murmuro tu nombre.

domingo, noviembre 10, 2013

No soporto no matarme en tu nombre.


Escribe de ese dolor, me dice el amor.


Pero temo 
perderme 
en mi depresivo laberinto.


Es tan profundo…

tan horriblemente sangrante…

tan intermitente y tan penetrante...


que se me seca la vida
que le digo adiós a todo
que no hay cura.


Que me amputa el bienestar del alma.



No soporto no sentirte en mis ojos.

No soporto no matarme en tu nombre, 

papá.

jueves, octubre 31, 2013

Entren ...

Este es un vídeo que ha hecho el cantante Macaco con trabajadores y
pacientes de la planta 8ª (oncologia) del hospital infantil San Juan
de Dios en Barcelona para recoger fondos para la investigación del
cáncer.
Cada vez que abras el vídeo entrarán 5 céntimos para la causa así que
espero que lo abráis y que lo reenviéis a todos vuestros amigos.

martes, octubre 22, 2013

Abandono.

** Poema escrito junto con mi amigo de letras ...
Pedro Molina Moreno  



Seguía cantando desnuda de vértigos bajo su piel.

Se fue.

Dejó el tatuaje de sus caricias
incrustadas en el fuego de mi piel.

Frío,

Siento frío.


Un frío agotador cargado de esa pequeña elegancia en el vacío.

El frío transmisor de la soledad
inunda mi boca.



Camino,
rozo el destino con mirada fiera.  



Pienso en el atardecer frente a mi ventana,

te recuerdo,

anhelo tus miradas.


Miradas que convertían cada suspiro en ácida naranja,
la cual pelabas con hambre,
impaciente y serio.


Nunca volverán tus miradas a mi nuca
desbordando el ardor,
la extraña locura inacabada del alba.


Tu desvelo era mi encrucijada. 

Como un pacto en el cruce
de caminos,
de letras al hombro.


Te llevo en lo más hondo de mi ser.







lunes, septiembre 30, 2013

Por todas mis heridas llueve.


Escribamos gritando.

Voy a subirme a tus pies
y a besarte.

Te avisé que soy locura.

Vives 
en el cansancio de mi boca.

Acabo de nacer cien veces con tu beso.

Te marchas dejándome el corazón tiritando
y callado.

Quiero ser como tu de fuerte.

Mi propia voz en gritos
se pone redonda.

Se detiene el sol a tu paso.

He recogido nuestro tiempo del suelo.


Vencer.
Apuntalar el mundo en tus pies.
Llorar.


No me abandones en tu cuerda.
Tuya
es mi vida.



Escribamos gritando otra vez.


La piel alzada como bandera.
Soy 
el sueño que te despierta 

sudando.


Solos tú y yo.
Agotados.
Inertes.
Rendidos.
Enamorados
Se abre mi alma cuando tu pecho se junta con el mío.


Mi yo niña llora 
y sueña.


Llueve


bajo mi piel,

por detrás de mis ojos.


Por todas mis heridas.


martes, septiembre 24, 2013

lunes, septiembre 09, 2013

Y encima del reverso, escribo sobre él.


Y encima del reverso, escribo sobre él.

Halla eco mi entereza
en tu figura dormida.

A la sombra apretada de mi amor,
le palpo la cara.
Le busco.
Le olvido.


Le busco.
Le extraño.



Desesperadamente enfrento serenatas abandonadas por el cantor.


Mientras,

las manos de él,

me bajan del cielo,
a esta ladrona realidad.




Y encima del reverso, escribo sobre él.

Tiemblo

como gota de lluvia
en el ala del gorrión.


El luto de las pisadas del tiempo,
vaga por mi brazo derecho.

Broto de la charca, y salto hasta tu red.

Tersa.

Clara.

Enamorada del arrojo de tu encantadora calidez.



Y allá arriba…

encima del reverso,



escribo sobre él.



domingo, agosto 25, 2013

O nada.

Soy recuerdo.


Quizás cicatriz…



Lágrima o sangre.

O sonrisa



Letra o terror.



O nada.

martes, junio 11, 2013

La riqueza de la vida.


La verdadera riqueza de la vida, es sentir todas esas emociones que te hacen plenamente UNA MUJER con solo una mirada.

Sin eso, no tienes nada. 

Ana Marga



jueves, mayo 30, 2013

Pajarita.




Pajarita, perdiste tu vuelo raso sobre el mar.

No llegaste a anidar sobre nada.

Sé feliz.

Sé feliz sobre el charco de mis alas rotas.



Eres lo mejor que quiero tener.

Eres lo más bello que amo.




Cierro

mis ojos.



Te adoran mis pasos 

de ganso,


Mis pestañas y mis letras.

Mis inquietudes,

y mis puntos cardinales.



lunes, abril 22, 2013

Quien sabe…

¡Quien sabe!
¡Quien sabe si existí!

Quien sabe…
Del tiempo

Por chaqueta tengo tu risa.
Respiro miedo. Si.

Quedo a veces colgada de lo absurdo.
Abrigando recuerdos por placer.

Pero tú te disipas por mi ombligo, y he olvidado tu cuerpo.


Te entiendo.
Te entiendo y desnudo tu silencio.

Mientras dormías, cumplí años,
hice el amor al insomnio,
fluí por tu aliento eléctrico,
y aflojé mares.


Te quiero.
Te quise.
Y te vuelvo a querer.


¡Despierta!
Que ya voy a morir.


Respírame.
Endúlzame con tus días.


Porque… 

¿Quién sabe?


¿Quién sabe si nos descubriremos?


sábado, abril 06, 2013

Desnudo






Desnudo eres hambre.

Indómito.

Salvaje.


Inquietas mis lunares 
al son de tus huellas.


Me atrapas
como una noche de invierno.

Apagas mis líneas del tiempo
apoderándote de mi existencia.


¡Pícaro!

¡Pícaro! ¡Te amo!



Te llevo en mi cuello.
Te llevo en mi desvelo.



Y estoy aquí.

Dentro del hoy.
Dentro del siempre.


Dentro de tu voz.

miércoles, marzo 27, 2013

Varios Poemas.


Mi olor a ti
Toda mi ropa huele a cuando estabas.
Sería al abrazarte -no lo entiendo-
o que estuviste cerca y se quedó prendido.
Si arrimo mi nariz al hombro o a la manga, 
te respiro.
Al ponerme la chaqueta, en la solapa,
y en el cuello de un jersey que no abriga.
Aroma de placer, de feromonas,
de recostarme en ti mientras dormías.
Por mucho que la lave, mi ropa lo conserva:
es un perfume dulce que me alivia
como vestir mi carne con tu piel.
Y está durando más que mi recuerdo.
Tu rostro en mi memoria se disipa,
casi puedo decir que he olvidado tu cuerpo
y sigo respirándote en las prendas
que, al tiempo que me visten, te desnudan.
Pero la ropa es mía.
De tanto olerte en mí, tu olor es mío.

Tu olor era mi olor desde el principio,
fue siempre de mi cuerpo, no del tuyo,
de un cuerpo que lo tengo a todas horas
para quererlo entero como jamás te quise
y olerlo de los pies a la cabeza.
Es el olor de todas mis edades,
del niño absorto y puro,
del claro adolescente eléctrico y espeso,
de un joven con insomnio que soñaba
fantasmas del amor, y es también el olor
que al transpirar mis sueños 
dejaron en las sábanas.

Quién sabe tú a qué aspiras sin este efluvio mío,
sin mi esencial fragancia.
Estando en compañía, serás siempre la ausente
igual que si te fueras o no hubieras llegado.
Pues no olerás a nada, no dejarás recuerdo 
ni podrás despertar auténtico deseo
ni embalsamar las yemas de los dedos
que un día te acaricien
con un perfume físico y concreto.
Serás para el olfato de los otros
como un espejo para los vampiros.
Y yo atesoraré con más fe que codicia
este perfume dulce de mi cuerpo
que descubrí contigo.
Si quieres existir, respíralo de nuevo.

LEOPOLDO ALAS   (España, La posesión del miedo,1996)



Mujer de estío
Tu cuerpo está hecho de frutas,
exprimes en la noche un olor a duraznos.

Tu beso va por mi garganta
hasta mi corazón, como el agua de un caño.

Tiembla toda mi piel con tu caricia
como al soplo de Dios las alfalfas del campo.

Eres una bandeja de frutas
puesta todos los días a orillas de mis labios.

JORGE CARRERA ANDRADE       ( Ecuador, 1937 )


Mujer desnuda
Nevó toda la noche
sobre el jardín de tu cuerpo;
mas todavía hay rosas
y botones abiertos.

Las dóciles hebras sutiles
de la última rama del árbol
caen como lluvias de oro
sobre la firme blancura de los tallos.

Violetas,
que se ocultan
en la hierba de tus pestañas;
apasionadas y profundas.

Hay dos rosas dormidas
con turbador ensueño
en las magnolias impasibles 
de tus senos.

Y más oro 
en los muslos,
porque pinta el sol la seda
de los musgos.

Y tus pies y tus manos,
menudas y largas raíces,
ahondan la tierra
temblorosa de amor de los jardines.

ENRIQUE GONZÁLEZ ROJO    ( México )


No decía palabras...
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es pregunta cuya respuesta 
                                                           nadie sabe.

LUIS CERNUDA    ( España, 1902 - 1963 )


Ocúltate en mi noche: tengo miedo...
Ocúltate en mi noche: tengo miedo
de que la luz devore tu cintura
y de que en su fragante arquitectura
sus verdes brazos hunda el viento acedo.

No puedo ver tu destrucción, no puedo
verte asediada por la crueldad pura,
mientras se apaga, ingrávida criatura,
la forma que al temblar de amor te cedo.

Sólo esparcida en mi cercado ahondas
tu humana plenitud, como las ondas
que turban y propagan la corriente.

Ocúltate en mi noche, amor, descansa:
déjame ser la sombra y la esperanza
que guarden tu relámpago inocente.

JUAN REJANO      ( España, 1903 - 1976 ) 


Olvido
Se me olvidó tu nombre,
no recuerdo
si te llamabas luz o enredadera,
pero sé que eras agua
porque mis manos tiemblan cuando llueve.

Se me olvidó tu rostro y tu pestaña
y tu piel por mi boca transitada
cuando caímos bajo los cipreces
vencidos por el viento,
pero sé que eras luna
porque cuando la noche se aproxima
se me rompen los ojos
de tanto querer verte en la ventana.

Se me olvidó tu voz, y tu palabra,
pero sé que eres música
porque cuando las horas se disuelven
entre los manantiales de la sangre
mi corazón te canta.

CARLOS MEDELLÍN     ( Colombia, 1928 - 1985 )


Para ser más de ti...

Para ser más de ti
he querido estrenarme por la fiebre,
sofocar los aleros de tu risa,
reventar como un trueno.
Encenderme o morir
anónima en tu vértigo,
para ser más de ti.

Para ser menos mía y de las cosas
he querido velarme por tu anchura,
deshabitarme entera
por dentro de tu piel y de tu sangre
y anclarme donde el Mar
derrota sus fronteras.

He querido, escalando hasta tu vértice,
recorrer el oleaje de tu boca,
trazarme geometría
más allá del abismo y de la esfera,
circular por tu puño, exactamente,
hasta hacerme destino de tu mano.

Ceñido, como un tacto por la piedra,
me alcanza el alambique de tus ojos,
súbito y necesario como un rezo.
Desertora de venas transitivas
he querido vivirte, amor, para vivirte,
para ser más de ti,
para oficiarte, amor, sobre la Vida.

"De Lava de labios"

CARMINA CASALA         ( España, 1949 )




viernes, marzo 15, 2013


Lo bello de la vida siempre nos da una lección.
Pero a la vez nos muestra su puta realidad. Ana Marga

                                     




lunes, marzo 04, 2013

Contemos un cuento.




Contemos un cuento,
a los corazones que tiritan.

A los corazones de trapo.

A mí.

A mi vientre.

A ti.


Eres mi raíz.
           Mi agua.
                                Mi casa.

                                                  Mi calma.



Ahogas mis miedos en caricias.

Al piano me haces música de cama.

Mis piernas solfean al ritmo de tu piel.

Tu boca me guía al amor.

Directa.



Me dejas escrita.




Me ahogo en el requiebro del llanto.

El recuerdo de tus manos brota,
y se agrieta.

Me dejas escrita en prosa,
rimada.

Pendo de una voz.

Un anhelo
disuelto en hierba.