CONJURO PARA SUPERVIVIENTES
Ven fresquito,
como un animal sin ruido.
Bórrame el pulso
y haz que olvide el fuego.
Esta casa te espera
como se espera a los dioses:
con los ojos abiertos
y la respiración pausada.
Golpea,
rompe espejos,
apaga voces.
Que los relojes duden
de su propio latido.
Ven,
y quédate conmigo
en el centro del pecho,
donde la fiebre
nunca pudo entrar.
Se ruega repetir a todos
tantas veces como sea posible,
y quedarnos afónicos.
Ana Marga
Escrito para El bic naranja: viernes creativos
(Invocando al frío)
Foto de Osamu Yokonami