domingo, mayo 18, 2025

 


Todos los días amanece bajo mi ventana. No hace ruido, pero sé que está ahí: huele a miedo, a amigas que ya no están y salas de espera. A veces entra, se sienta a mi lado y me observa vivir haciéndome la valiente, como si no tuviese miedo de nada. Me ve hacer planes, sonreír, vivir. Y yo… yo me niego a mirarlo de frente.
Pero lo siento en la nuca, como un pensamiento que no logro callar. Lo escucho respirar detrás de cada proyecto. A veces le hablo sin querer, cuando me digo: “estoy limpia de esa mierda.”
De momento.
Solo espera. No sé si para asustarme o para recordarme que sigo viva.

Ana Marga

Escrito para El bic naranja: viernes creativos
¿Qué fantasmas guardamos bajo la alfombra que pueden volver en cualquier momento?
Fotografía: Francesca Woodman