jueves, septiembre 06, 2012

Inventame árboles curados de dudas.



Perduras
en mi país inhóspito,
en mis inmóviles torpezas.

Mis abismales amnesias, levitan sobre la copa de vino.
Tú.
Mi espectáculo.
Tú.
Mi papel para escribir con la noche.


Escualida fragilidad es el delirio de nuestras noches juntos.

Tu semilla tirita en mi vientre,

de frío,

de duelo.


Inventemos árboles parlantes cuando estemos enredados.

Estoy esta noche amorosa

y curada de dudas.


La carne esta viva,
tersa,
cortejada.

Al filo
     de la cama,

             de tu orgasmo,

grito

tu nombre.


Tus desvelos.