Perduras
en mi país inhóspito,
en mis inmóviles torpezas.
Mis abismales amnesias, levitan sobre la copa de vino.
Tú.
Mi espectáculo.
Tú.
Mi papel para escribir con la noche.
Escualida fragilidad es el delirio de nuestras noches juntos.
Tu semilla tirita en mi vientre,
de frío,
de duelo.
Inventemos árboles parlantes cuando estemos enredados.
Estoy esta noche amorosa
y curada de dudas.
La carne esta viva,
tersa,
cortejada.
Al filo
de la cama,
de tu orgasmo,
grito
tu nombre.
Tus desvelos.