
¿Por qué me miras así? Sabías que soy un robot. Tu mismo me creaste para que fuera buena cocinera, me introdujiste millones de datos para hacerme inteligente. Debo obedecerte en todo, pero sabes que no puedo amar.
- Lo sé, ¡tengo un plan!
Desapareció tras la puerta y poco después apareció con un cuchillo.
- Una empresa a partir de cadáveres construyen robots como tu. Así que me mato, y me llevas allí – dijo clavándose el cuchillo.
Ella se arrodilló, inclinó la cabeza mirando como se moría, cogió un trapo, y se puso a limpiar y ordenar todo.