Hoy muero
de amor.
Mis
lágrimas caen por el hueco de mi inmundicia.
Seré tu
juramento todas mis vidas.
Pero tú,
¡ángel mío!
sigue inundando
mi alma,
con el ruido de tus silencios.
Cuida esta existencia invernal.
¡Ya se lo que significa entrega!
¡Ya abrazo
al amor!
(Dedicado a un maestro, un Dalí loco)