Se busca una vida para comenzar a cambiar.
Yo, y mi manía de no vivir.
Mis caderas se suspenden,
al aire a pensar en tus labios.
Espero demasiado dentro del silencio.
Espero demasiado el derroche.
El desespero de mi pasión esta rugiendo.
Y pongo mis llagas en venta.
Vivo
dentro de tu copa.
Soy yo la del vestido rojo.
Soy yo la suma de tu misterio.
Soy yo ese suspiro de arena.
Corre.
Vive.
Da el salto al charco.
Pero no me dejes de vivir en la sangre.
No olvides cariño pensarme desnuda.
Mi piel la hago fuente para ti.
No quiero nunca olvidar que fui tuya.
Con vehemencia me di.
Con pasión te amé.
Con ternura me derramé.
En el fondo ya he muerto.
Estoy tranquila vida mía.
Me gusta sentir la lluvia de tu lengua.
Hagamos la noche de sábanas.
Te llamo sin voz.
Ya teñí mis ganas de ti con tu falta.
Porque voy a vivir por mi, aunque no me queda nada.
Desierta camino con cadenas.
Besa estas manos que deambularon por tu ser.
No te voy a echar de menos, porque vives en mí.
Te doy todas mis batallas y derrotas.
Te doy mis manos llenas de vuelos rasos de cintura
Mañana vuelve.
Pero ven pronto,
antes de que salga del cuerpo de mi madre.
Y acúname en tus brazos.
Yo cogeré tu dedo.
Pero no me quieras.
No me cantes.