viernes, diciembre 16, 2011

En el último soplo.



Sujetar el llanto, fue imposible. Aquel poema medio arrugado, estaba escrito con letra temblorosa, el autor pareció dudar en las palabras a utilizar, y el último verso… “fuiste mi corazón sensato”, casi estaba borrado.
Soltó el papel al viento. El roce del cabello en su nuca, la estremeció mientras seguía su vuelo. Entonces recordó.  
Una rosa fue la elegida por las letras para descansar, el texto envolvió sus pétalos. Quedaron cosidos en perfecta unión.  Temió por la desnudez de aquella hermosa flor, y bendijo el momento, marchándose.