En Busca de la Felicidad from Lorenzo Trader on Vimeo.
En Busca de la Felicidad
El minuto 5...
La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada. George Duby
lunes, julio 22, 2013
jueves, julio 11, 2013
martes, junio 11, 2013
La riqueza de la vida.
La verdadera riqueza de la vida, es sentir todas esas emociones que te hacen plenamente UNA MUJER con solo una mirada.
Sin eso, no tienes nada.
Ana Marga
jueves, mayo 30, 2013
Pajarita.
Pajarita, perdiste tu
vuelo raso sobre el mar.
No llegaste a anidar
sobre nada.
Sé feliz.
Sé feliz sobre el charco
de mis alas rotas.
Eres lo mejor que quiero
tener.
Eres lo más bello que
amo.
…
Cierro
mis ojos.
Te adoran mis pasos
de
ganso,
Mis pestañas y mis
letras.
Mis inquietudes,
y mis puntos cardinales.
lunes, abril 22, 2013
Quien sabe…
¡Quien sabe!
¡Quien sabe si existí!
Quien sabe…
Del tiempo
Por chaqueta tengo tu
risa.
Respiro miedo. Si.
Quedo a veces colgada de
lo absurdo.
Abrigando recuerdos por
placer.
Pero tú te disipas por
mi ombligo, y he olvidado tu cuerpo.
Te entiendo.
Te entiendo y desnudo tu
silencio.
Mientras dormías, cumplí
años,
hice el amor al
insomnio,
fluí por tu aliento
eléctrico,
y aflojé mares.
Te quiero.
Te quise.
Y te vuelvo a querer.
¡Despierta!
Que ya voy a morir.
Respírame.
Endúlzame con tus días.
Porque…
¿Quién sabe?
¿Quién sabe si nos
descubriremos?
sábado, abril 06, 2013
Desnudo
Desnudo eres hambre.
Indómito.
Salvaje.
Inquietas mis lunares
al son de tus huellas.
Me atrapas
como una noche de invierno.
Apagas mis líneas del tiempo
apoderándote de mi existencia.
¡Pícaro!
¡Pícaro! ¡Te amo!
Te llevo en mi cuello.
Te llevo en mi desvelo.
Y estoy aquí.
Dentro del hoy.
Dentro del siempre.
Dentro de tu voz.
miércoles, marzo 27, 2013
Varios Poemas.
Mi olor a ti
Toda mi ropa huele a cuando estabas.
Sería al abrazarte -no lo entiendo-
o que estuviste cerca y se quedó prendido.
Si arrimo mi nariz al hombro o a la manga,
te respiro.
Al ponerme la chaqueta, en la solapa,
y en el cuello de un jersey que no abriga.
Aroma de placer, de feromonas,
de recostarme en ti mientras dormías.
Por mucho que la lave, mi ropa lo conserva:
es un perfume dulce que me alivia
como vestir mi carne con tu piel.
Y está durando más que mi recuerdo.
Tu rostro en mi memoria se disipa,
casi puedo decir que he olvidado tu cuerpo
y sigo respirándote en las prendas
que, al tiempo que me visten, te desnudan.
Pero la ropa es mía.
De tanto olerte en mí, tu olor es mío.
Tu olor era mi olor desde el principio,
fue siempre de mi cuerpo, no del tuyo,
de un cuerpo que lo tengo a todas horas
para quererlo entero como jamás te quise
y olerlo de los pies a la cabeza.
Es el olor de todas mis edades,
del niño absorto y puro,
del claro adolescente eléctrico y espeso,
de un joven con insomnio que soñaba
fantasmas del amor, y es también el olor
que al transpirar mis sueños
dejaron en las sábanas.
Quién sabe tú a qué aspiras sin este efluvio mío,
sin mi esencial fragancia.
Estando en compañía, serás siempre la ausente
igual que si te fueras o no hubieras llegado.
Pues no olerás a nada, no dejarás recuerdo
ni podrás despertar auténtico deseo
ni embalsamar las yemas de los dedos
que un día te acaricien
con un perfume físico y concreto.
Serás para el olfato de los otros
como un espejo para los vampiros.
Y yo atesoraré con más fe que codicia
este perfume dulce de mi cuerpo
que descubrí contigo.
Si quieres existir, respíralo de nuevo.
LEOPOLDO ALAS (España, La posesión del miedo,1996)
Tu cuerpo está hecho de frutas,
exprimes en la noche un olor a duraznos.
Tu beso va por mi garganta
hasta mi corazón, como el agua de un caño.
Tiembla toda mi piel con tu caricia
como al soplo de Dios las alfalfas del campo.
Eres una bandeja de frutas
puesta todos los días a orillas de mis labios.
JORGE CARRERA ANDRADE ( Ecuador, 1937 )
Mujer desnuda
Nevó toda la noche
sobre el jardín de tu cuerpo;
mas todavía hay rosas
y botones abiertos.
Las dóciles hebras sutiles
de la última rama del árbol
caen como lluvias de oro
sobre la firme blancura de los tallos.
Violetas,
que se ocultan
en la hierba de tus pestañas;
apasionadas y profundas.
Hay dos rosas dormidas
con turbador ensueño
en las magnolias impasibles
de tus senos.
Y más oro
en los muslos,
porque pinta el sol la seda
de los musgos.
Y tus pies y tus manos,
menudas y largas raíces,
ahondan la tierra
temblorosa de amor de los jardines.
ENRIQUE GONZÁLEZ ROJO ( México )
No decía palabras...
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne;
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza,
porque el deseo es pregunta cuya respuesta
nadie sabe.
LUIS CERNUDA ( España, 1902 - 1963 )
Ocúltate en mi noche: tengo miedo
de que la luz devore tu cintura
y de que en su fragante arquitectura
sus verdes brazos hunda el viento acedo.
No puedo ver tu destrucción, no puedo
verte asediada por la crueldad pura,
mientras se apaga, ingrávida criatura,
la forma que al temblar de amor te cedo.
Sólo esparcida en mi cercado ahondas
tu humana plenitud, como las ondas
que turban y propagan la corriente.
Ocúltate en mi noche, amor, descansa:
déjame ser la sombra y la esperanza
que guarden tu relámpago inocente.
JUAN REJANO ( España, 1903 - 1976 )
Se me olvidó tu nombre,
no recuerdo
si te llamabas luz o enredadera,
pero sé que eras agua
porque mis manos tiemblan cuando llueve.
Se me olvidó tu rostro y tu pestaña
y tu piel por mi boca transitada
cuando caímos bajo los cipreces
vencidos por el viento,
pero sé que eras luna
porque cuando la noche se aproxima
se me rompen los ojos
de tanto querer verte en la ventana.
Se me olvidó tu voz, y tu palabra,
pero sé que eres música
porque cuando las horas se disuelven
entre los manantiales de la sangre
mi corazón te canta.
CARLOS MEDELLÍN ( Colombia, 1928 - 1985 )
Para ser más de ti...
Para ser más de ti
he querido estrenarme por la fiebre,
sofocar los aleros de tu risa,
reventar como un trueno.
Encenderme o morir
anónima en tu vértigo,
para ser más de ti.
Para ser menos mía y de las cosas
he querido velarme por tu anchura,
deshabitarme entera
por dentro de tu piel y de tu sangre
y anclarme donde el Mar
derrota sus fronteras.
He querido, escalando hasta tu vértice,
recorrer el oleaje de tu boca,
trazarme geometría
más allá del abismo y de la esfera,
circular por tu puño, exactamente,
hasta hacerme destino de tu mano.
Ceñido, como un tacto por la piedra,
me alcanza el alambique de tus ojos,
súbito y necesario como un rezo.
Desertora de venas transitivas
he querido vivirte, amor, para vivirte,
para ser más de ti,
para oficiarte, amor, sobre la Vida.
"De Lava de labios"
CARMINA CASALA ( España, 1949 )
viernes, marzo 15, 2013
lunes, marzo 04, 2013
Contemos un cuento.
Contemos un cuento,
a los corazones que tiritan.
A los corazones de trapo.
A mí.
A mi vientre.
A ti.
Eres mi raíz.
Mi agua.
Mi casa.
Mi calma.
Ahogas mis miedos en caricias.
Al piano me haces música de cama.
Mis piernas solfean al ritmo de tu piel.
Tu boca me guía al amor.
Directa.
Me dejas escrita.
Me ahogo en el requiebro del llanto.
El recuerdo de tus manos brota,
y se agrieta.
Me dejas escrita en prosa,
rimada.
Pendo de una voz.
Un anhelo
disuelto en hierba.
jueves, febrero 07, 2013
El quejido.
Tengo un quejido dentro
del pecho.
Muy grande
y sonoro.
¿Cuantas vidas hay en un
ser?
Si tú no vienes, voy yo en mis sueños.
De nada sirve viajar amputada.
Sin ilusión en las
lágrimas
uno esta vacío.
Y con vacío dentro,
vuelve el quejido
grande
y sonoro.
martes, febrero 05, 2013
En la espalda de nuestros días.
¿Jugamos
a nacer?
Mírenme
como crezco cuando amo.
Que seamos un solo ser.
Que con mirarnos nos digamos todo.
Entregarnos los días entre los labios.
Huelo tus ojos
sobre mí.
Me apeteces.
Me apeteces a todas horas.
Enterrarme en tu playa.
Sostener tu desnudez.
Esta es la hora de volar sin suelo abajo.
Voy
desplumada
desplumada
a ti.
Te voy a amar
Sin tinta.
Sin tinta.
Sin sexo.
Sin
copias
Sólo te amare en consonancia con mis versos.
Gritaré en rojo.
Gritaré en rojo la melancolía.
Ven a mis parpados.
Camina con mis piernas,
habla con mis manos.
Derribada la pena, comienza nuestra vida.
Mi destino,
amor mío
esta escrito en la espalda de nuestros días.
miércoles, enero 30, 2013
Sobre tu tez.
Como una única
ola extinguida bailare sobre tu tez.
Atlántica boca de
pétalos húmedos son mis dedos… Torpes y tensos.
Pobre soy sin
caer en tus sollozos.
Te amo tierna.
Te amo embriagada.
Retenme en tu
pozo de los deseos.
Contamíname de
amor y caídas.
Contamíname
a solas
en tu hierba.
De ciclones.
De centellas.
De ti.
lunes, enero 28, 2013
"De todos los instrumentos del hombre, el
más asombroso es, sin duda, el libro.
Los demás son extensiones de su cuerpo.
El microscopio, el telescopio, son extensiones de
su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la
espada, extensiones del brazo.
Pero el libro es otra cosa: el libro es una
extensión de la memoria y la imaginación"
Jorge Luis Borges
jueves, enero 17, 2013
Nadie.
Nadie.
Aire.
Sólo aire.
¡Ayúdame!
¡TÚ! ¡SÓLO TÚ!
Sólo tu voz, me consuela.
Me arropa.
Me toca.
….
Dicen por ahí... que algo me hace perder el norte.
Te deseo... ¡otra maldita vez!
Posees toda mi sangre.
Te doy licencia para matarme.
Hazme deseo
a corazón abierto.
Estoy intacta de amaneceres.
lunes, enero 14, 2013
Me postro en tu pecho a salvo.
Como si estuviera mutilada.
No hay héroe en la mentira.
No hay silencio en las manos.
No me veo levantándote la vida.
¿Hacia donde vuelo?
¿Que hago si no me quieres?
Me gusta
cuando me recorres la palma de la mano con tus besos.
Llévame y ponme a salvo.
Me postro en tu pecho a esperar tus silencios.
¿Acaso soy diurna tirada en el suelo?
domingo, enero 13, 2013
jueves, enero 10, 2013
¡A callar, estúpida ternura!
Por loca.
Por confiada.
Por angustia me agrieto.
Me seco en el paladar absurdo del egoísmo de la boca.
Me caigo por el hueco de la arena.
De mi
ya no.
De ti
tampoco.
¿Dónde nace el limbo?
¿Nuestro limbo?
¡A callar, estúpida ternura!
¡Trágate el amor!
Eso es para los que viven.
Eso es para los ciegos.
miércoles, enero 09, 2013
Mi libro en blanco.
Debajo de mis huesos, he puesto versos para que nades
dentro de mí.
Te siento por debajo de la piel, el músculo y el hueso.
Me gustas loco de sonrisas tras mi cuerpo.
Eres mi mago.
Mi
aire.
Eres mi vida.
Aún siento los besos que nunca me dieron tus dedos. Pero
sí tu alma.
Dime... ¿Que estás pensando ahora mismo?
No tengo prisa.
Ni pausa.
Ni muertes
Me temo que siento algo raro en las manos.
He
estado todo el siglo llena de amor,
y ahora lo pinto en versos.
Pero mis días son vacíos.
Sin tu amor de fuego.
Tus versos son mi salmo, mi rezo, mi manta en el
invierno.
Me has dejado sola demasiadas lágrimas.
Este es mi cuento aún no latente.
Este es mi libro en blanco.
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