HECHA DE NUDOS
Los árboles sostienen el peso del color como voces colgadas. En la curva de una rama, una mujer descansa como si recordara una forma anterior de caer. Escucha cada madeja.
El bosque no es bosque, es su telar detenido con hilos que no abrigan. Solo atan. Y sin embargo, acepta que también está hecha de nudos. Y en ese gesto mínimo aprendió a quedarse.
Ana Marga
Escrito para El bic naranja: viernes creativos
Foto: Natalie Fernández
